El Principio Ignaciano

Magis

Una brújula para vivir y liderar con propósito.

AMDG
Para mayor gloria de Dios

Todo lo que hacemos — estudiar, relacionarnos, liderar — puede ser ofrecido como acto de amor y excelencia que trasciende lo personal.

MAGIS
Siempre más, siempre mejor

No es perfeccionismo. Es la búsqueda constante de dar lo mejor de uno mismo al servicio de los demás y del bien común.

HALLAR A DIOS EN TODO
Hallar a Dios en todo

La espiritualidad ignaciana invita a descubrir lo sagrado en lo cotidiano: una clase, una conversación, una decisión difícil.

San Ignacio de Loyola

Ignacio era soldado. Tras ser herido en batalla y pasar meses en cama, comenzó a preguntarse para qué vivía realmente. De esa crisis nació una de las espiritualidades más influyentes de la historia: los Ejercicios Espirituales, una guía para conocerse por dentro y tomar decisiones desde lo más auténtico de uno mismo.

"El ser humano es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor, y mediante esto salvar su alma." — San Ignacio de Loyola

De esa convicción nació el AMDG: la idea de que cada acto humano, por pequeño que parezca, puede tener un sentido más grande. No como obligación, sino como elección.

Ejercicios Espirituales Compañía de Jesús Espiritualidad

El Magis — Más allá del mínimo

Magis es la palabra latina para "más". En la tradición ignaciana, representa la disposición de ir más allá de lo exigido, no por ambición personal, sino por amor a lo que se hace y a quienes se sirve.

Magis no pregunta: ¿Hice lo suficiente?
Pregunta: ¿Di lo mejor que tenía para dar?

Esto aplica a tus estudios, tus relaciones, tu trabajo en equipo, tu compromiso ciudadano. Es una actitud interior que transforma la mediocridad en excelencia con sentido.

Diferencia clave: Perfeccionismo es miedo al fracaso. Magis es amor a la plenitud.

Excelencia Propósito Servicio Interior

El Principio en tu vida cotidiana

¿Cómo vives el AMDG/Magis en lo concreto? No se necesita ser religioso para acoger este principio. Es una filosofía de vida aplicable en cualquier contexto.

Cuando haces algo con genuina curiosidad y no solo por cumplir: Magis.
Cuando escuchas al otro con atención real: Hallar a Dios en todo.
Cuando tu talento está al servicio de tu comunidad: AMDG.

La vida es un laboratorio ignaciano: en cada decisión, relación y proyecto pruebas tus valores, formas tu carácter y descubres tu vocación. El principio te invita a vivirla con conciencia, no solo con eficiencia.

Conciencia Vocación Comunidad Cura Personalis

AMDG y el Liderazgo Ignaciano

El Principio Ignaciano es la raíz de los 4 Pilares del Liderazgo Ignaciano. Sin él, el liderazgo puede volverse técnico, instrumental o vacío de sentido.

Un líder ignaciano se hace las preguntas difíciles: ¿Para qué ejerzo este liderazgo? ¿A quién sirvo realmente? ¿Estoy dispuesto a ir más allá de mi zona de confort por el bien de otros?

El verdadero líder ignaciano no busca gloria personal. Busca gloria compartida — un mundo más justo, más humano, más pleno para todos.
Bien común Discernimiento Autoliderazgo Trascendencia
Interior Intelectual Social Apostólica Espiritual
MAGIS
Siempre más
Magis Interior
Crecer en autoconocimiento, integridad y vida emocional plena.
Magis Intelectual
Pensar con rigor, curiosidad y espíritu crítico al servicio de la verdad.
Magis Social
Comprometerse con la justicia y el cuidado de los más vulnerables.
Magis Apostólica
Actuar con misión: dar vida, sentido e inspiración a los demás.
Magis Espiritual
Cultivar la contemplación, la gratitud y la búsqueda de trascendencia.
01
¿En qué área de tu vida estás actuando solo en "modo mínimo"? ¿Qué sería vivir esa área con Magis?
02
¿Qué don o talento tuyo podría estar más al servicio de quienes te rodean o de la sociedad?
03
Piensa en una decisión importante que tomaste recientemente. ¿Qué criterio usaste? ¿Sería diferente con el lente del AMDG?
04
¿Cuál es tu "AMDG personal"? ¿Hacia qué bien mayor quieres orientar tu profesión o tu liderazgo?

"No es grande el que ocupa grandes puestos, sino el que hace grandes las cosas pequeñas."

— Espiritualidad Ignaciana